EL SISTEMA ENDOCANNABINOIDE

Aunque se descubrió en fechas relativamente recientes, el sistema endocannabinoide es extremadamente importante y responsable de dos actividades básicas. La primera es modular el placer, la energía y el bienestar. La segunda es impulsar lentamente al cuerpo a recuperar la salud frente a las lesiones y enfermedades. La complejidad asociada a estas tareas ha generado una cantidad asombrosa de investigaciones en las últimas décadas, lo cual en los últimos diez años ha culminado en una comprensión básica del campo de acción de este sistema. Aún queda mucho por descubrir sobre él, y solo está empezando a incluirse en el plan de estudios de las facultades de Medicina y a incorporarse a la práctica clínica. Un estudio informal de 2014 sobre las facultades de Medicina de Estados Unidos mostró que solo el 13 % de las instituciones lo tenían al menos mínimamente en cuenta en la formación de los nuevos médicos.

En 1988 se descubrió el receptor cannabinoide de tipo 1 (CB1) y unos cinco años más tarde el receptor cannabinoide de tipo 2 (CB2). Un año antes de que se descubriera el receptor CB2, un equipo encabezado por Raphael Mechoulam es- taba siguiendo la pista a la primera molécula de señalización por endocanna- binoides, la araquidoniletanolamida (AEA). Unos años más tarde, la identificaron y la llamaron anandamida, combinando la palabra sánscrita que significa ‘felicidad’ (ananda) y el nombre químico de una parte clave de la estructura molecular de este compuesto (amida). A continuación, el grupo de Mechoulam identificó la segunda molécula de señalización por endocannabinoides, el 2-araquidonilglicerol (2-AG). Este descubrimiento fue seguido por la continuación de la búsqueda y el descubri- miento de las enzimas responsables de sintetizar y descomponer la AEA y el 2-AG que había empezado una década atrás. Hoy en día aún se está tratando de com- prender cómo funciona la totalidad de este sistema.

Debido a su papel en el restablecimiento del equilibrio cuando se produce una enfermedad o lesión, el sistema endocannabinoide desempeña un papel funda- mental en la regulación de la enfermedad. Los investigadores Pacher y Kunos declararon en un artículo de revisión de 2013 que «la modulación de la actividad del sistema endocannabinoide puede tener un potencial terapéutico en casi todas las enfermedades que afectan a los humanos, incluidas la obesidad y el síndrome metabólico; la diabetes y las complicaciones diabéticas; las enfermedades neuro- degenerativas, inflamatorias, cardiovasculares, hepáticas, gastrointestinales y cutá- neas; el dolor, los trastornos psiquiátricos, la caquexia, el cáncer y las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia, entre muchos otros problemas de salud».

 

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